Es la última semana antes de que empiece el colegio y el momento de disfrutar de un poco de calma antes del ajetreo de los viajes en coche, los deberes y las actividades extraescolares. Estos consejos ayudarán a tu familia a pasar sin problemas del verano al nuevo curso escolar.
Saca partido a la creatividad a través del aburrimiento:
Si el verano ha estado repleto de actividades, ahora es el momento de frenarlas. No pasa nada -e incluso es bueno- que los niños se aburran. Si se les da la oportunidad, encontrarán fácilmente formas de resolver su aburrimiento. En los próximos días, proporciónele entre treinta minutos y una hora (según la edad del niño) de “tiempo sin nada” no estructurado. Fomente el juego a la antigua usanza, que no incluye entretenerse con pantallas u otras personas. Si los niños necesitan ayuda para empezar, prepáreles objetos como cartas, bloques, fichas magnéticas, rompecabezas, muñecas o material artístico, y luego aléjese. Es una oportunidad para que los niños se entretengan y descubran con qué disfrutan y en qué destacan.
Otra opción estupenda es asignar a los niños un proyecto creativo independiente y dejarles libertad para que trabajen en él. Por ejemplo, planificar y coreografiar un espectáculo o un baile. Dales tiempo para crear un guión, buscar un vestuario, crear atrezzo, diseñar un programa y preparar el escenario antes de la gran actuación. Si no es el estilo de tu hijo, prueba con un proyecto de ingeniería (como construir un robot o un puente) que incluya elementos domésticos como cajas, palitos de helado, vasos de plástico y cinta adhesiva.
Fomentar la independencia:
Haz que tus hijos vuelvan al cole con confianza fomentando sus habilidades prácticas. Para los más pequeños, deja que escojan su propia ropa y se vistan solos. Otras habilidades que pueden hacer solos o con un mínimo de ayuda: cepillarse los dientes, llenar su propio vaso de agua y atarse los zapatos. Los mayores pueden tomar sus propios tentempiés y ayudar a preparar la comida, ya sea midiendo, vertiendo, mezclando o cortando.
Entre las tareas apropiadas para su edad que fomentan la competencia se incluyen ordenar la ropa, hacer las camas, descargar el lavavajillas y limpiar las ventanas o los espejos. También puedes pedir a los niños que organicen los cajones de su cómoda o escritorio para empezar de cero el nuevo curso escolar. Aprovecharán su capacidad para tomar decisiones eligiendo lo que se queda y lo que se va.
Estas importantes lecciones de vida enseñan a los niños que son capaces de intentar y conseguir cosas nuevas. Como resultado, tus hijos irán a la escuela más seguros de sí mismos, motivados y perseverantes.
Acostúmbrese a la vuelta al cole:
Los buenos hábitos de sueño son probablemente el cambio más difícil del verano a la vuelta al cole, pero sabemos que son imprescindibles para la salud y el comportamiento en general. Así que empieza ahora por restablecer un horario de sueño que incluya gradualmente acostarse y levantarse más temprano.
También puede ser útil incorporar algunos aspectos de la escuela a la rutina diaria. Puede crear una agenda con las actividades de la mañana y de la tarde, que incluya un tiempo de lectura planificado y un horario fijo para la merienda y la comida. Esto también puede ayudar a los niños a retomar su horario de comidas del curso escolar y decir adiós a los hábitos de picoteo relajados del verano.
Invita a los más pequeños a “jugar a la escuela” para recordarles algunos conceptos básicos. Las actividades pueden consistir en escribir su nombre y fecha, hacer un pequeño concurso de ortografía o practicar la expresión oral a través del “enseña y cuenta”. Los niños más mayores se beneficiarán de una actividad "académica" al día, ya sea escribir una carta a un familiar, completar una hoja de ejercicios, practicar las tarjetas de multiplicación o terminar un crucigrama.
Una última idea para despedirnos del verano es que los niños escriban un diario en el que destaquen algunos de sus momentos favoritos del verano. Puede consistir simplemente en papel rayado sobrante grapado como si fuera un libro. Los más pequeños pueden hacer dibujos y etiquetarlos deletreando las palabras; los mayores pueden escribir un párrafo describiendo cada experiencia memorable, con ilustraciones opcionales.
Relájate, descansa y ponte propósitos sanos y felices para un curso escolar divertido y lleno de éxitos.