Pasamos mucho tiempo animando a los niños a mantener hábitos saludables, desde comer verduras y lavarse los dientes hasta practicar la seguridad en Internet y ser amables con los demás. Añadamos otro hábito saludable a la lista: la educación financiera.
La educación financiera debe iniciarse cuando los niños son pequeños y debe incluir la comprensión de los “conceptos básicos del dinero”, como los gastos, el presupuesto y el ahorro. Aprender a administrar el dinero es un hábito saludable que ayudará a los niños a tomar mejores decisiones a largo plazo. Prueba los siguientes consejos este verano para practicar la educación financiera con niños de todas las edades.
- Habla de dinero. Cuando tomes decisiones sobre el dinero, piensa en voz alta para modelar este comportamiento para los niños. Cuando vayas de compras, hazles saber que estás comparando costes — considerar los precios de oferta o inspeccionar las etiquetas para ver el precio unitario, por ejemplo. Señale el uso de cupones, sopesando sus necesidades frente a sus deseos y los sobreprecios en determinadas situaciones, como los locales de ocio.
- Asigna tareas relacionadas con el dinero. Pida a los niños que le ayuden a pagar la cuenta cuando salga a cenar. Los más pequeños pueden simplemente entregar al camarero una tarjeta de crédito o dinero en efectivo (y luego encargarse del cambio), mientras que los mayores pueden ayudar a calcular la propina y el coste total. Cuando vaya de compras, anime a los niños a escanear los artículos en la caja para que vean cómo se van sumando y sean más conscientes de que el total aumenta, así como de la importancia de los impuestos.
- Elabore un presupuesto. Incluya a los niños en el presupuesto de los planes de verano. Tanto si se trata de un campamento de verano como de una excursión familiar, defina una asignación y deje que los niños ayuden a determinar cómo gastarla. Por ejemplo, reserva $50 para la noche en familia y deja que ellos decidan si es suficiente para ver una película y picar algo en el cine o si sería mejor gastarlo cenando fuera y viendo una película en casa.
- Juega. Haz que aprender sobre el dinero sea divertido a través del juego. El Monopoly (o Monopoly Jr.) es un popular juego de mesa en el que los jugadores compran e intercambian propiedades y se ocupan del alquiler. Otros juegos relacionados con el dinero son The Game of Life, Payday, Money Bags o The Allowance Game. También hay aplicaciones centradas en la educación financiera, como Peter Pig's Money Counter o Cash Puzzler.
- Enseñar el valor a través de la propiedad. Cuando los niños ganan su propio dinero, ya sea mediante tareas domésticas o un trabajo a tiempo parcial, es más probable que lo valoren. Pídeles que hagan un seguimiento de los fondos que tanto les ha costado ganar utilizando una aplicación adecuada a su edad, como Rooster Money o Bankaroo. Los niños mayores pueden estar interesados en Greenlight, una tarjeta de débito para niños que requiere la supervisión de los padres. Háblales de las opciones para gestionar el dinero de forma responsable, desde una cuenta de ahorro hasta la inversión en acciones.
Tener confianza a la hora de interactuar con el dinero es un hábito saludable que prepara a los niños para el éxito en el futuro. Con los gastos adicionales del verano, como campamentos, vacaciones y comidas, es un momento ideal para iniciar una conversación e incluir a los niños en los asuntos monetarios.